Pobres perros, en los pueblos medio abandonados y maltratados, tienen miedo de todo ser humano. Les levantas la mano y es como la prueba del algodón, en un segundo sabes si lo han maltratado o no. A este no hizo falta levantar la mano, la cámara le daba pánico, desaparació en segundos.
Cámara Nikon D200 - Objetivo Sigma 10-20 mm
Velocidad 1/250 - F8 - ISO 100 - Distancia focal 10 mm
Entrada publicada originalmente en Fijaciones en El País